Anochecer
Margot subió las escaleras y entró en su cuarto. Desde ese momento supo que ya no pertenecía a esa casa. Su sueño es el de vivir en una casa pequeña situada cerca del mar, con increíbles vistas. Al principio pensó en acabar los estudios y ahora le da pena dejar a sus padres solos ya que ella es hija única. Aquel acontecimiento cambió todo el rumbo de las cosas. Ella no encajaba en ese lugar y ya no quería estar allí.
Margot es una chica joven que aún vive con sus padres, es muy extraña, suele estar el mayor tiempo sola sintiendo que no encaja en ningún sitio. No es tan cercana a sus padres ya que siente que no la comprenden, siempre con los ojos puestos en ella controlándola, no les importa lo que ella sienta u opine, sólo les importa que haga lo que se debe. Ellos siempre elegirán hacer lo políticamente correcto, cumplir tradiciones, acumular. Ella se pregunta siempre si la vida trata sólo de esto, de vivir de manera frívola, el no dar de que hablar, o el vivir complaciendo a todo el mundo.
Margot no sólo oye sino que escucha, no sólo ve sino que entiende, no sólo habla sino que piensa. Ella no toma nada a la ligera, sus sentimientos, gustos y pensamientos son demasiado profundos para una chica de su edad, tiene una sensibilidad fuera de los estándares normales de la sociedad en la que vivimos actualmente.
Se tumba en la cama y se adentra en uno de sus libros de ficción, después de un tiempo mira el reloj para ver la hora, ya son las 15.00 de la tarde. Sé levanta con pereza de la cama, se ducha, viste y sale de casa.
Adora escuchar el murmullo de fuera, el incesante ruido. Coge el coche y se marcha sin saber donde deseando perderse. Tras conducir sin rumbo 30 minutos decide salir de la ciudad e ir a la periferia, buscar un sitio alto donde mirar el anochecer.
Llega al lugar perfecto, un lugar retirado, desértico, una colina en la que sólo hay árboles y un banco. Sale del coche y deja la música encendida escuchando las canciones de Rachael Yamagata. Se sienta en aquel banco y se adentra en sus pensamientos. Ahora es ella misma empieza a sentirse el personaje principal de su vida, ella es la que tiene las riendas ahora, el poder de elegir. Se siente libre pero el frío viento chocando contra su cara la hace salir de su pensamiento fantástico y volver a la realidad entendiendo que cuando vuelva a la ciudad volverá a ser la Margot enjaulada. Nunca pensó que la soledad sería tan deseada y servible para alguien.
¿Cuántas historias esconderá este banco? ¿Cuántas personas habrán venido a él con motivo de desahogo? ¿Cuántos momentos de soledad habrá asistido? ¿ A cuántas personas habrá acompañado? ¿Cuántos anocheceres iluminados habrá visto? Este banco que fue partícipe de tantos recuerdos y que todos los calla.
Este banco será el amigo de Margot, al que contará sus pensamientos, será el compañero al que cada anochecer visitará.
Los colores del cielo varían de amarillo a naranja mientras el sol, con rojas tonalidades, declina en el horizonte. Las nubes se confunden con las sombras de la noche que anuncia su llegada. EL sol pierde del todo su intensidad , sus rayos desaparecen dejando paso a la sombría oscuridad, las luces de la ciudad se encienden.
Margot disfruta de las mejores vistas de la noche, deja de pensar y sólo vive.


Maravilloso
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