París. Rosa, negro o equilibrado.
París. Rosa, negro o equilibrado.
Lilith conoció a Víctor por una red social y salieron a tomar un café por las calles de París. Víctor era fuerte y seguro de si mismo, racional y práctico, tenía la característica de hablar poco pero suficiente como para dar impresión de ser inteligente.
Lilith se enamoró de sus encantos después del primer sorbo de café. Lilith era una chica introvertida y al mismo tiempo soñadora, quería sentirse aceptada e importante. Necesitaba tener un hombre seguro de sí mismo e inteligente a su lado.
Lilith estaba hambrienta, hambrienta de amor, de sensibilidad, de comprensión y protección. Víctor por el contrario estaba hambriento de sexo, veía que Lilith era guapa, pero demasiado soñadora e inocente para su gusto. Esa fue la primera cita de Lilith y Víctor.
Después de la cita llegaron a compartir más que un café. Fue muy fácil para ellos interactuar porque existía mucha química.
Lilith veía sólo lo bueno de París, para ella sólo existía lo bonito, la pintura, la música, el arte, las luces, la inspiración. Las calles llenas y el brutal comercio no le importaban. Así lo veía todo de París, en color rosa y a Víctor también. Lilith, la inocente Lilith.
Ella pensaba que lo suyo con Víctor era una relación seria, no sabía que él tenía esposa y ella sólo era el juguete más joven, él se aburría de su mujer, sentía la necesidad de cambiarla, como se cansa uno de la misma comida o de la misma ropa.
De todo esto se dio cuenta mucho mas tarde, cuando ya no había vuelta atrás, cuando ya estaba enamorada. Víctor estaba duchándose en casa de Lilith cuando su teléfono sonó, Lilith vio el mensaje que decía ¿ Llegaras a la cena? Te quiero. En este momento destrozada quedó la inocencia de Lilith.
Lilith se separó de el. El dolor y el sufrimiento se transformaron en una gran piedra que no le cabía en el pecho. No podía llevar una vida normal, no podía respirar,no podía comer, no podía escribir, solo quería dormir para evadir la realidad. Así pasaron meses y años en los que Lilith ya no era la inocente Lilith, ahora veía sólo lo peor de París, sus calles llenas y el brutal e indeseable comercio.
Después de 5 años, Lilith se encontró por casualidad a Víctor. Al verlo ya no sintió lo mismo por él. Se saludaron y Víctor la invitó a tomar un café, Lilith aceptó sorprendida de sí misma. Víctor le contó a Lilith que su mujer lo había dejado al enterarse de que el tenía muchas relaciones especiales con otras mujeres. Lilith se dio cuenta que Víctor no había cambiado, pagó su café y se levantó para irse. Al salir por la puerta de la cafetería ya no vio París ni rosa, ni negro, desde aquel día lo vio equilibrado. Vio las cosas buenas y vio las cosas malas, se dio cuenta que ella llevaba las riendas y sólo ella podría decidir como sería su vida. De la vida que llevamos hoy depende la vida que llevaremos mañana.
Lilith aprendió cinco grandes cosas, algunas de estas frases las conocemos como dichos.
1.Todo lo que siembras, cosechas
2.Todo lo que das, recibes.
3.Todo lo que haces a los demás, te lo haces a ti mismo.
4. Nuestro futuro depende de nuestra elección de hoy.
5. Puede que para ti alguien signifique todo y tu para el nada.
Lilith nunca más volvió a ser la chica inocente de antes, pero ahora encontraba inspiración tanto en las cosas buenas y felices como en las malas y tristes.
Lilith se enamoró de un pintor Parisino al que conoció en una librería de París, tienen dos hijos, siguen viviendo en París y son muy felices. Lilith sigue escribiendo.
No os vendáis por una palabra bonita. No os dejéis ser utilizados como unos objetos. Respetad vuestro cuerpo y vuestro ser. No merece la pena.
Hoy en día escuchamos hablar sobre la moda rápida, montones y montones de ropa acumulada, armarios llenos, estrenamos las cosas y ya no nos gustan. Esto pasa también con las relaciones, nos cansamos rápido de las personas y pasamos a otras, usamos y somos usados.
¿Está bien esto?
Elige a la persona que te elegiría todo el resto de su vida.
1/12/2017
Lilith conoció a Víctor por una red social y salieron a tomar un café por las calles de París. Víctor era fuerte y seguro de si mismo, racional y práctico, tenía la característica de hablar poco pero suficiente como para dar impresión de ser inteligente.
Lilith se enamoró de sus encantos después del primer sorbo de café. Lilith era una chica introvertida y al mismo tiempo soñadora, quería sentirse aceptada e importante. Necesitaba tener un hombre seguro de sí mismo e inteligente a su lado.
Lilith estaba hambrienta, hambrienta de amor, de sensibilidad, de comprensión y protección. Víctor por el contrario estaba hambriento de sexo, veía que Lilith era guapa, pero demasiado soñadora e inocente para su gusto. Esa fue la primera cita de Lilith y Víctor.
Después de la cita llegaron a compartir más que un café. Fue muy fácil para ellos interactuar porque existía mucha química.
Lilith veía sólo lo bueno de París, para ella sólo existía lo bonito, la pintura, la música, el arte, las luces, la inspiración. Las calles llenas y el brutal comercio no le importaban. Así lo veía todo de París, en color rosa y a Víctor también. Lilith, la inocente Lilith.
Ella pensaba que lo suyo con Víctor era una relación seria, no sabía que él tenía esposa y ella sólo era el juguete más joven, él se aburría de su mujer, sentía la necesidad de cambiarla, como se cansa uno de la misma comida o de la misma ropa.
De todo esto se dio cuenta mucho mas tarde, cuando ya no había vuelta atrás, cuando ya estaba enamorada. Víctor estaba duchándose en casa de Lilith cuando su teléfono sonó, Lilith vio el mensaje que decía ¿ Llegaras a la cena? Te quiero. En este momento destrozada quedó la inocencia de Lilith.
Lilith se separó de el. El dolor y el sufrimiento se transformaron en una gran piedra que no le cabía en el pecho. No podía llevar una vida normal, no podía respirar,no podía comer, no podía escribir, solo quería dormir para evadir la realidad. Así pasaron meses y años en los que Lilith ya no era la inocente Lilith, ahora veía sólo lo peor de París, sus calles llenas y el brutal e indeseable comercio.
Después de 5 años, Lilith se encontró por casualidad a Víctor. Al verlo ya no sintió lo mismo por él. Se saludaron y Víctor la invitó a tomar un café, Lilith aceptó sorprendida de sí misma. Víctor le contó a Lilith que su mujer lo había dejado al enterarse de que el tenía muchas relaciones especiales con otras mujeres. Lilith se dio cuenta que Víctor no había cambiado, pagó su café y se levantó para irse. Al salir por la puerta de la cafetería ya no vio París ni rosa, ni negro, desde aquel día lo vio equilibrado. Vio las cosas buenas y vio las cosas malas, se dio cuenta que ella llevaba las riendas y sólo ella podría decidir como sería su vida. De la vida que llevamos hoy depende la vida que llevaremos mañana.
Lilith aprendió cinco grandes cosas, algunas de estas frases las conocemos como dichos.
1.Todo lo que siembras, cosechas
2.Todo lo que das, recibes.
3.Todo lo que haces a los demás, te lo haces a ti mismo.
4. Nuestro futuro depende de nuestra elección de hoy.
5. Puede que para ti alguien signifique todo y tu para el nada.
Lilith nunca más volvió a ser la chica inocente de antes, pero ahora encontraba inspiración tanto en las cosas buenas y felices como en las malas y tristes.
Lilith se enamoró de un pintor Parisino al que conoció en una librería de París, tienen dos hijos, siguen viviendo en París y son muy felices. Lilith sigue escribiendo.
No os vendáis por una palabra bonita. No os dejéis ser utilizados como unos objetos. Respetad vuestro cuerpo y vuestro ser. No merece la pena.
Hoy en día escuchamos hablar sobre la moda rápida, montones y montones de ropa acumulada, armarios llenos, estrenamos las cosas y ya no nos gustan. Esto pasa también con las relaciones, nos cansamos rápido de las personas y pasamos a otras, usamos y somos usados.
¿Está bien esto?
Elige a la persona que te elegiría todo el resto de su vida.
1/12/2017



:)
ResponderEliminarawesome :)
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